Trabajador, mejor que persona trabajadora, es lo aconsejable, conforme a los criterios académicos, para referirse a la ‘persona que tiene un trabajo retribuido’.
Sin embargo, en los medios de comunicación de Cuba, a raíz de la consulta popular sobre el anteproyecto de ley del Código de Trabajo, podemos encontrar ejemplos como los siguientes:
- «El Código incluye a nuevas personas trabajadoras».
- «La persona trabajadora de confianza y el anteproyecto de Código de Trabajo».
La segunda edición del Diccionario panhispánico de dudas (DPD), de las academias, da fe de que, últimamente, con el fin de evitar el empleo genérico del masculino, se usa persona, que «presenta el incentivo adicional de ser gramaticalmente femenino», seguido del sustantivo «que denota su pertenencia a una clase o grupo: persona trabajadora (por trabajador), persona periodista (por periodista), persona arquitecta (por arquitecto), etc.».
Esta misma obra señala que, «en algunos de estos casos el sustantivo y el adjetivo de la misma forma no son semánticamente equivalentes: no es lo mismo una persona trabajadora (‘[ persona] muy aplicada o inclinada al trabajo’) que un trabajador (‘persona que tiene un trabajo remunerado’). Así también lo explicó la Real Academia Española en X.
Así pues, conforme al DPD, «las aposiciones de este tipo resultan, además de innecesarias, artificiosas y antieconómicas frente al uso común asentado del masculino genérico». De este modo, en los ejemplos iniciales, habría sido preferible emplear trabajador en lugar de persona trabajadora.
En cambio, sí es válido el uso de «personas + adjetivo femenino», como en las personas migrantes ( = los migrantes) o las personas homosexuales (= los homosexuales). A juzgar por el DPD, «se trata de un recurso bienintencionado y gramaticalmente correcto que, no obstante, no debe conducir a considerar inadecuado o irrespetuoso el uso de los sustantivos equivalentes».

Una de las propuestas que hicieron algunos compañeros con relación a lo innecesario de decir personas trabajadoras. Tiene función adjetivo y diferenciador con aquellos que no serían buenos trabajadores, es válida esta aclaración. Puede extenderse este uso sin necesidad
Obviamente, la Fundéu/RAE no entendió que el uso de «personas trabajadoras» es a propósito como forma de representar a quienes no se visibilizan con el uso del masculino genérico: mujeres y personas de géneros diversos.
Siglo XXi y todavía repiten las mismas retóricas machirulas de hace 150 años, como si el mercado laboral fuese solo masculino genérico. Ya sería hora de que suelten un poco la misoginia.
¿Habría que cambiar entonces el nombre de la CTC, que es Central de Trabajadores de Cuba? Creemos que no. Ahí trabajadores se refiere a todas las personas que trabajan.
Ese plural usa la vocal ‘e’ como en el lenguaje incluyente: todes les trabajadores, listo ya tenemos el idioma bien domado.