¿Por qué el 23 de abril se celebra el Día de la Lengua Española?

Desde el año 1926, cada 23 de abril se celebra el Día de la Lengua Española gracias a la propuesta del escritor valenciano Vicente Clavel de establecer un día específico para conmemorar esta fecha. Sin embargo, tal moción tuvo que esperar 38 años para que fuera aceptada por todos los países hispanohablantes.

¿Pero por qué precisamente un 23 de abril? La razón es que ese día, pero del año 1616, se notificó la muerte de Miguel de Cervantes y Saavedra, autor de la extraordinaria novela El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.  Asimismo, en esta fecha, murieron otros grandes de la literatura universal, como el dramaturgo inglés William Shakespeare (probablemente la fecha de su nacimiento y muerte según el calendario juliano, lo que sería el 3 de mayo según nuestro calendario, el gregoriano) y el escritor peruano, el Inca Garcilaso de la Vega.

Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) eligió esta fecha para conmemorar el Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor, a fin de fomentar la lectura, además de dar a conocer el derecho de la propiedad intelectual para el autor de su propia obra literaria.

En España, por ejemplo, cada 23 de abril entregan el Premio Cervantes, la mayor distinción a la que puede aspirar un escritor en lengua española. Para orgullo nuestro, dos cubanos merecieron tal galardón: Alejo Carpentier (1977) y Dulce María Loynaz (1992).

¿Hablamos español o castellano?

Este «buen idioma», como lo catalogara Neruda, tuvo su génesis en Castilla, España, hacia el siglo IX d. C., por eso muchas veces oímos hablar de la lengua española o castellana. Así, podemos asegurar que «El español/castellano es la lengua nativa de 493 millones de hablantes».

Como consta en el libro Las 500 dudas más frecuentes del español, obra publicada por el Instituto Cervantes, «Castellano y español son, pues, dos sinónimos en igualdad de condiciones. El «problema» del nombre de la lengua es en realidad una falsa polémica, que debe considerarse ya superada y que, en cualquier caso, habría que dejar fuera de la controversia política o el enfrentamiento social».

Por tal razón, esta obra afirma que, «con el nombre de castellano, o con la expresión lengua castellana, se alude a la región española en la que nace la variedad lingüística. Con el nombre de español, igual que con lengua española, se enfatiza el país en el que esta lengua se generaliza y desde el que se extiende después por el resto del mundo».

El español siempre está en constante renovación. El Diccionario académico ya documenta cerca de 93 000 palabras que, luego de siglos de historia, nos han llegado del árabe, como almohada, albahaca y alhelí; otras como tomate, papa, chocolate, de origen indígena; algunas del francés, como jardín y afiche; otras del italiano, como ópera, charlar y acuarela; y, por supuesto, del inglés, como béisbol, líder y turista.

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