Celebran centenario de la Academia Cubana de la Lengua

La Academia Cubana de la Lengua (ACuL) celebró este 19 de mayo su centenario de fundada con un acto en el aula magna del Colegio San Gerónimo, en La Habana Vieja. La cita contó con la participación de miembros de número, diplomáticos, intelectuales e invitados.

Con un recital de poemas de su autoría, la académica y exdirectora de la ACuL Nancy Morejón dio inicio a la ceremonia. La poetisa, al intervenir, destacó la impronta en su formación de quienes dejaron huellas también en la docta casa, como Graziella Pogolotti, Ambrosio Fornet y Roberto Fernández Retamar.

Nancy Morejón, con sus versos, homenajeó a la ACuL en su centenario. Foto: DomadorPalabras.

Lydia Castro, la más joven de las académicas, en las palabras de apertura, destacó que la obra colectiva y constante de la ACuL es ser «notaria» y «dar registro, argumentado con minuciosidad y rigor, de la riqueza de nuestra lengua». En este sentido, señaló que la labor nunca es la de «policía que pretende imponer orden a todo lo que se salga de la norma [lingüística]».

Lydia Castro se refirió al verdadero papel de las academias: ser notarias del uso. Foto: DomadorPalabras.

Además, Castro resaltó la contribución de la ACuL en las obras panhispánicas, como el Diccionario de la lengua española, el Diccionario panhispánico de dudas y la Nueva gramática de la lengua española, entre otras.

Por su parte, el embajador de España en Cuba, Francisco Javier Hergueta, calificó la lengua como un hogar acogedor, abierto cada vez más a la diversidad gracias a la incorporación de palabras de todas las variedades del español. De igual forma, evaluó de fructífera la colaboración con la academia y mostró su disposición a estrechar vínculos.

Aurora Camacho, secretaria de la ya centenaria academia, dio lectura a un grupo de mensajes de felicitación enviados por corporaciones hermanas y académicos correspondientes, desde la propia Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) hasta de países lejanos, como Guinea Ecuatorial y Filipinas.

Aurora Camacho compartió algunas de las felicitaciones llegadas a la ACuL. Foto: DomadorPalabras.

En otro momento de la ceremonia, el embajador de México en nuestro país, Miguel Díaz, congratuló a la institución en nombre de su academia nacional y dijo de ambas que han sido «generadoras de una explosión de la literatura en la región».

El diplomático también evocó a la poetisa Dulce María Loynaz y su quehacer como académica y primera mujer directora. Lo hizo recordando los vínculos de la autora de Jardín con el también académico Eusebio Leal, historiador de La Habana.

Las palabras de cierre estuvieron a cargo del director de la ACuL, quien rememoró el momento fundacional de nuestra academia y sus primeros integrantes, y ponderó la labor desplegada durante años a pesar del andar itinerante de la academia. Calificó de esencialmente colectivo el trabajo desplegado y destacó, de forma especial, la llegada de nuevos integrantes.

Del vínculo con otras instituciones resaltó la digitalización del Boletín de la Academia Cubana de la Lengua por parte de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y, con el propio centro, la publicación del libro digital Discursos de ingreso a la Academia Cubana de la Lengua (1989-2024).

Fornet adelantó que, para los próximos meses, finalmente, se publicará el diccionario infantil de la academia, una obra que, aunque aplazada en el tiempo por diversos factores, aspira a ser de referencia obligada para todos.

Entre otras novedades, el académico anunció la convocatoria de un concurso de carteles, la próxima salida a la luz de un libro sobre la historia de la ACuL y una nueva edición de la obra Paradiso, que formará parte de las Ediciones Conmemorativas de la ASALE.

Por último, como señaló su máximo representante, a pesar de las adversidades, la Academia Cubana de la Lengua «no ha dejado de soñar ni de hacer».

Tomado de Canal Caribe 

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