Año 2021, resumen lingüístico

Durante el año 2021, que casi finaliza, en la columna «Buen Idioma» hemos ofrecido más de 50 recomendaciones lingüísticas sobre el uso correcto del español actual. Hoy realizaremos un resumen sobre cómo ha marchado la lengua española en estos últimos doce meses.

En los medios de comunicación fue frecuente leer informaciones relacionadas con la Tarea Ordenamiento, denominación apropiada para referirse al proceso de unificación monetaria y cambiaria, y al resto de las necesarias transformaciones que lo acompañan.

Asimismo, desde este espacio se insistió en que, cuando hay dos adjetivos que modifican a un mismo sustantivo y están coordinados por un guion, el primer adjetivo se escribe en género masculino y se mantiene invariable. Por tanto, lo apropiado sería estrategia económico-social, medidas higiénico-sanitarias, clases teórico-prácticas y resultados económico-sociales

También este año fue el oportuno para recordar que los nombres de las monedas se escriben siempre con minúscula (peso cubano, dólar estadounidense…) y que sus símbolos, establecidos con carácter internacional por la norma ISO 4217, son códigos formados por tres letras mayúsculas (CUP, USD…).

Por cierto, ¿sabías que, normalmente, las dos primeras letras indican el país o, en algún caso, la zona en que se emplea, y la tercera la inicial del nombre de la moneda: CUP (CU, de Cuba y P, de peso) y USD (US, de United States [Estados Unidos] y D, de dollar [dólar])?

Por otra parte, en el área de la política también se habló del término trumpismo, una palabra válida para aludir tanto a las ideas propias de Donald Trump como al movimiento. Como sustantivo común que es, debe escribirse en redonda y con inicial minúscula, como consta en la Ortografía de la lengua española.

Este neologismo formado a partir del apellido de Donald Trump y la terminación –ismo (‘forma sustantivos que suelen significar doctrina, sistema, escuela o movimiento’) debe escribirse con inicial minúscula, al igual que otros sustantivos comunes que designan movimientos o tendencias políticas o ideológicas como comunismo, neoliberalismo, sandinismo, socialismo y peronismo.

A los seguidores de Trump y de este movimiento se les puede llamar trumpistas o trumpianos, voces correctas que tampoco necesitan resalte tipográfico ni comillas. La Ortografía académica recomienda no alterar los nombres propios al añadir un sufijo para que sea más fácil identificar el referente. Por eso, se desaconsejan formas como trompismo y trampismo.

El 2021 fue también un año decisivo en el Parlamento cubano. Disímiles proyectos de ley se aprobaron en estos meses. Una vez más recordamos que, para referirse al plural de esta locución que alude al ‘texto elaborado por el Gobierno y sometido al Parlamento para su tramitación y aprobación como ley’ la grafía apropiada es proyectos de ley, no proyectos de leyes. En este caso, lo adecuado es pluralizar solo el primer elemento y mantener invariable el segundo, como mismo ocurre con cabezas de familia, cabezas de turco y caballos de batalla.

En el sector de la economía, un término muy usual fue mipymes. Desde el espacio El oteador de la prensa ya habíamos precisado cuál es la escritura apropiada del acrónimo que alude a la expresión micro, pequeñas y medianas empresas: mipymes, con minúscula, mejor que MIPYMES y Mipymes. Se trata en este caso de un acrónimo suficientemente lexicalizado, al igual que pyme, por lo que ya funciona como nombre común y, desde luego, debe escribirse con minúscula.

Este fue un año, nuevamente, de muchas voces vinculadas con la salud. En «Buen Idioma» tuvimos que recordar constantemente cuál es la escritura correcta de los prefijos en español, sobre todo cuando estos afectan un acrónimo: anti-COVID-19, anticovid-19 y anticovid. Aunque fueron usuales, se desaconsejan las formas antiCovid y antiCOVID.

Puntualizamos otra vez que la palabra covid, ya en proceso de lexicalización, esto es, en tránsito a convertirse en sustantivo común, debe escribirse enteramente en minúscula, porque los nombres de las enfermedades no requieren del uso de la mayúscula. Sin embargo, los medios de comunicación conculcan frecuentemente esta regla y se observa la grafía errónea Covid-19.

En el deporte, a propósito de la realización de los Juegos Olímpicos, que tuvieron su sede en la ciudad nipona de Tokio, fue útil recordar, por ejemplo, la pronunciación correcta de este topónimo: [tókio], no [tokío], como en ocasiones los periodistas y comentaristas deportivos dijeron indebidamente en los medios.

Otro lastre que seguimos cargando durante el 2021 fue la pronunciación de 2020. Aunque parezca algo muy sencillo, en varios espacios radiales y, sobre todo, televisivos, se escuchó decir veinte veinte, en lugar de dos mil veinte, única forma apropiada en español. A esto le sumamos otro desliz frecuente: 2030 se lee dos mil treinta, no veinte treinta. Es hora ya de que quienes tienen la tarea de informar corrijan esta imprecisión. 

Seguidamente, hablaremos sobre los 3 anglicismos —algunos dirían: “el top 3 de los anglicismos…”— que con mayor frecuencia se emplearon innecesariamente en nuestra prensa:

  1. Online

Según el Diccionario de la lengua española, la locución en línea, que significa ‘conectado a un sistema central a través de una red de comunicación’, es una opción válida para evitar el uso innecesario del anglicismo online (también escrito on line y on-line).

Según el contexto, puede sustituirse por conectado, digital, electrónico, en internet o en línea. Vale recordar que, en caso de preferir la palabra inglesa, lo apropiado es escribirla en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas, como se recomienda en la última edición de la Ortografía de la lengua española. 

  • Impeachment

En español, según el ordenamiento jurídico de cada país, las expresiones proceso de destitución, juicio político, juicio de desafuero y proceso político son alternativas apropiadas para referirse al procedimiento conocido en inglés como impeachment.

Según el Diccionario panhispánico del español jurídico, el término impeachment alude al ‘procedimiento que permite en los sistemas anglosajones la imputación criminal y procesamiento de altos cargos. La competencia se atribuye ordinariamente a la Cámara Alta».

  • Premier

Es increíble que, para evitar la repetición de primer ministro en un texto, los periodistas opten por usar el anglicismo premier, abreviación de premier minister.  Como consta en el Diccionario panhispánico de dudas, esta voz inglesa se emplea ocasionalmente en español para designar al primer ministro del Reino Unido y, a veces, por extensión, al presidente del Gobierno de otros Estados.

Así, a algunos compañeros del gremio se les ocurrió en determinadas ocasiones referirse a Manuel Marrero como el premier cubano. Este uso es superfluo, pues lo recomendado es el empleo de los equivalentes españoles primer ministro, presidente (del Gobierno) o canciller, según convenga.

Para finalizar, repasamos algunas de las estadísticas publicadas por el Instituto Cervantes en su informe anual El español en el mundo 2021. Según dio a conocer el 14 de octubre Luis García Moreno, director de la institución, el español es la lengua nativa de 493 millones de hablantes, más de 24 millones de alumnos estudian español y este idioma es la segunda lengua materna del mundo y la tercera en un cómputo global de hablantes, después del inglés y el chino.

La semana que viene daremos a conocer cuáles son las 12 voces candidatas a palabra del año 2021 para Buen Idioma. No te pierdas nuestra selección, pues este 29 de diciembre informaremos de cuál vocablo se sumará a nasobuco, el ganador del año pasado. 

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